El próximo fin de semana se celebra un Consejo Europeo clave para definir la respuesta común ante esta crisis. Con todo, el debate que antecede a la cumbre resulta un tanto confuso. En este sentido, se están entremezclando asuntos de competencia intergubernamental con otros que no lo son tanto, y procedimientos de aprobación por unanimidad con otros que simplemente exigen mayoría cualificada. Es vital, pues, clarificar el marco de negociación y los temas a debate en cada una de las instituciones de la Unión. Veamos.
El Consejo Europeo negocia ahora un acuerdo político sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-27, la Decisión de Recursos Propios para financiar esas políticas, y el nuevo instrumento de endeudamiento colectivo, el Next Generation EU, que emitirá 750.000 millones de euros. En este último caso, una parte de esa deuda alimentará programas ordinarios de la Unión como las políticas de cohesión o el Fondo de Desarrollo Rural. Sin embargo, el grueso de la emisión financiará el nuevo Recovery and Resilience Facility (560.000 millones), que concentra la mayor parte de los debates en el seno del Consejo Europeo: unos pocos países aspiran a una condicionalidad y un control exclusivamente intergubernamental, y otros muchos aspiran a un modelo de gestión más flexible. En todo caso, tanto el MFP, como la Decisión de Recursos Propios, el Next Generation EU y el Recovery and Resilience Facility están sujetos a procesos de aprobación bien distintos, que incorporan una complejidad estratégica a la negociación.