Mucho duele la amenaza al alcalde de
Badalona, municipio en el que precisamente logré reponerme de las secuelas más
lacerantes de mi segundo ictus. Lleva razón Albiol cuando evoca los años de
plomo etarra. ¡Claro que sí! Hubo un tiempo en que yo mismo, por sugerencia del
gobierno, miraba todos los días mi coche, pues aunque me dirigía andando al Ayuntamiento,
ese vehículo era usado inmediatamente por mi mujer para dirigirse a su trabajo.
Por otra parte, no se me olvida nunca la bomba incendiaria que nos pusieron
unos mozalbetes que respondían a los apellidos Barthe y Tartiere. Algo después,
sufrieron sendos atentados buenos amigos como el vasco Eduardo Madina y el
concejal malagueño Pepe Asenjo, con artefactos debajo del volante. Inolvidables
también los asesinatos sufridos en la familia sevillana de mi antigua colega
europarlamentaria Teresa Becerril.
Es intolerable la amenaza a Xavier
ALBIOL y corresponde tomar buena nota por parte de los demócratas contra los
terroristas y sus encubridores de cualquier calaña.
5 comentarios:
No parece que se este tomando la “buena nota” que acertadamente pides. No nos engañemos lo que esta ocurriendo ahora especialmente en Barcelona es terrorismo (según el Diccionario de la RAE). El apoyo explicito ese terrorismo de determinados “representantes” del “pueblo español” en el Estado y en determinadas Comunidades Autónomas, e incluso de miembros del “Gobierno” del Estado; y el silencio y las “matizaciones” de otros crean un ámbito de impunidad practica - confirmada con la añadida benevolencia de los Jueces de Instrucción con los autores de tales desmanes -, que propicia el traslado de ese terrorismo a otro más grave - el terrorismo homicida -. Solo queda que empuje y abra la puerta: se permite que el terrorismo homicida este en el umbral. F
BIEN,ANTONIO.G
ME SORPRENDEN ESOS POMPOSOS NOMBRES
e honra una vez más, tus palabras.
Entre tanto descerebrado o analfabeto funcional, es grato que tú, les enseñes algo …
Leído y muy interesante, es Historia para qu lo sepan los que vienen detrás.
Saludos Antonio.
Publicar un comentario